
El profesor Rabasco es un catedrático de Farmacia Galénica que siempre ha mostrado interés por la homeopatía. Como ésta no es una circunstancia demasiado usual, la aprovechamos para iniciar nuestra entrevista:
MEDICINA HOMEOPÁTICA: Profesor, ¿qué puede decirnos sobre homeopatía?
PROFESOR RABASCO: No es mucho lo que puedo decir al respecto. Como docente, procuro informar a mis alumnos de todo aquello que más tarde, cuando sean farmacéuticos, van a tener que dispensar. Y sin duda van a tener que dispensar medicamentos homeopáticos (en algunos casos incluso fabricarlos) porque la homeopatía está ahí, en la calle: no se puede ignorar.
M.H.: ¿Encuentra alguna dificultad a la hora de impartir estos conocimientos?
P.R.: No de un modo específico en relación con la homeopatía, sino más bien de un modo indirecto, porque desgraciadamente los planes de estudio en Farmacia son muy generalistas. Prácticamente no han variado desde la década de los cuarenta del pasado siglo: el gran bloque químico, el gran bloque biológico y lo restante, no mucho, para temas farmacéuticos. Esa dificultad en cuanto a tiempo y dedicación repercute, como es natural, en todos los contenidos y también en la farmacia homeopática.
M.H.: ¿Y en tercer ciclo?
P.R.: Pues aquí tiene su importancia la enseñanza de la homeopatía porque es la ocasión que tienen para formarse aquellos licenciados que se quieren dedicar profesionalmente a esta materia. Y como la homeopatía no está representada hasta el momento en los planes de estudio de las carreras sanitarias, es muy interesante que la Universidad le dé cabida en la formación de postgrado. Todo lo que está en la sociedad tiene que interesarle a la Universidad, y más aún si es polémico, si representa una cierta controversia intelectual.
M.H.: Hemos recibido alguna crítica por organizar un Máster en Homeopatía desde el Departamento de Filosofía y Lógica y Filosofía de la Ciencia, con un director que no es médico sino filósofo, ¿cree usted que esta circunstancia puede afectar de modo negativo los resultados docentes?
P.R.: En absoluto. Un director no tiene por qué ser especialista en la materia principal del máster, sólo tiene que tener las ideas claras. Si el programa tiene los contenidos adecuados y los profesores idóneos para cada asignatura, es indiferente quién sea el director.
Por otra parte, si lo consideramos desde el punto de vista de la relación milenaria que vincula la medicina con la filosofía, bien pudiera ser que la dirección de un catedrático de Antropología Filosófica suponga un plus en esa orientación humanística que tantos médicos reclaman.
M.H.: Profesor, no es la primera vez que usted imparte homeopatía en Tercer Ciclo.
P.R.: En efecto, he sido director de dos cursos de Experto en Terapéutica y Farmacotecnia Homeopáticas.
M.H. ¿Cuál es la percepción que un Catedrático de Farmacia Galénica tiene de las dosis infinitesimales?
P.R.: Si hablo desde una perspectiva académica debo declarar mi ignorancia sobre el tema, pero como sanitario y como persona de la calle no tengo más remedio que admitir que los medicamentos homeopáticos en dosis infinitesimales actúan, y no tengo más remedio que admitirlo porque lo he visto reiteradamente. Dicho de otro modo: como investigador, desconozco el mecanismo de acción de las dosis inframoleculares, pero admito que alguno ha de ser, puesto que los hechos no pueden negarse.
M.H.: Ya para terminar, profesor, la obligada pregunta sobre el futuro.
P.R.: Creo que el futuro de la homeopatía pasa por la investigación. De hecho, me gustaría tener tiempo para investigar y aportar lo poco que yo pudiese a un tema que suscita tanta polémica.
Querríamos tomar esta última respuesta del Profesor Rabasco por una promesa. En todo caso, le agradecemos su colaboración en el Máster y el tiempo que nos ha dedicado.