Entrevista con Jacinto Choza Armenta

Es un verdadero lujo contar con Jacinto Choza como director académico del Máster en Homeopatía. Las aportaciones que la visión de un filósofo puede hacer a la enseñanza de cualquier disciplina médica son muchas y muy importantes. La perspectiva del médico, en cuanto práctico, se ve necesariamente limitada por esa misma práctica y sus perentorias exigencias. Pero el médico no debe ser sólo un práctico, también debe tener una visión de la realidad y del hombre en los que se concreta su práctica, que de ese modo se ve enriquecida, se reconoce en sí misma, adquiere sentido y da sentido a la vida del médico. En suma, el médico tiene que aprender a situar su conocimiento concreto en el ámbito de un conocimiento general. Lo resume muy bien la frase atribuida a Letamendi: “El médico que sólo sabe medicina, ni medicina sabe.” Pues bien, para dar comienzo esa tarea de saber la Medicina Homeopática en el amplio marco de un saber antropológico, tenemos a Jacinto Choza, director académico, profesor y responsable docente de los módulos humanísticos.

MEDICINA HOMEOPÁTICA: ¿Por qué un Máster de Homeopatía?

JACINTO CHOZA: Es hora de reforzar la presencia en la universidad de las formas alternativas de la medicina. Es hora de hacer flexibles criterios que entorpecen el desarrollo del saber.

M.H.: ¿Y por qué en un departamento de Filosofía?

J. CH.: Las humanidades tienen más conciencia del significado de las ciencias que las ciencias mismas. La historia y la filosofía de la ciencia, el estudio del conflicto y de la armonía entre las ciencias, pertenece a las humanidades

M.H.: ¿Qué puede aportar la Antropología Filosófica a la Homeopatía? Y viceversa: ¿qué puede aportar la Homeopatía a la Antropología Filosófica?

J. CH.: Desde Hipócrates hasta Freud la cooperación entre medicina y filosofía se ha manifestado siempre fructífera.

M.H.: Muchos médicos, incluidos algunos homeópatas, piensan que el estudio de las cuestiones de fondo que tienen que ver con su quehacer diario viene a ser una pérdida de tiempo, que lo único que importa es el conocimiento de los hechos inmediatamente relacionados con la práctica, y que cuestiones de más calado tal y como la de poseer un criterio antropológico, son cosas para eruditos, entretenimientos ociosos. ¿Qué puede decir al respecto?

J. CH.: Es mejor para la práctica tener una visión profunda de la unidad del organismo humano, y del marco teórico en el que se inserta esa práctica. Tener un modelo antropológico al que referir la patología y la terapéutica es de gran utilidad para la práctica, que de otro modo queda incompleta, falta de coherencia.

M.H.: Su interés por la vertiente médica de la Antropología Filosófica viene de lejos…

J. CH.: Bueno, vengo de familia de médicos. De niño mi intención era estudiar medicina y leía historias de los descubrimientos médicos. He dirigido un buen número de tesis doctorales sobre cuestiones biomédicas en las facultades de medicina y de filosofía.

M.H.: ¿Tiene usted una visión personal de la homeopatía, una opinión?

J. CH.: Creo que, como construcción teórica, es la que más y mejor atiende a la unidad del organismo y a la unidad del hombre. La fórmula “no hay enfermedades sino enfermos” tiene su verdad sobre todo en la homeopatía.

M.H.: ¿De qué manera la Filosofía puede ayudar a disolver las reticencias o los prejuicios que, tanto en el mundo universitario como en la calle, todavía quedan con respecto a la Medicina Homeopática?

J. CH.: Difundiendo la actitud, cada vez más generalizada entre los académicos, de suavizar y corregir los excesos del dogmatismo positivista que ha estado vigente en todas las ciencias a lo largo del siglo XX. La Filosofía de la ciencia del siglo XX ha enseñado que la ciencia es un saber un poco más modesto de lo que se pensaba (no es omnipotente), y que también en la ciencia hay pluralismo.

M.H.: ¿Qué gana un médico, en este caso un homeópata, iniciándose en el conocimiento de la Antropología Filosófica?

J. CH.: Como homeópata, querrá saber siempre más sobre la unidad del organismo y la unidad del hombre. Y si se asoma a la Antropología filosófica la ganancia la percibirá inmediatamente.

M.H.: ¿Cuál es su análisis sobre el futuro de la Medicina Homeopática?

J. CH.: Creo que todas las formas de medicina alternativa tienen cada vez más asegurado su futuro, a medida que el imperialismo de la mentalidad positivista se suaviza. Particularmente la homeopatía, como es quizá la forma menos invasiva de la terapia, puede ir afianzándose cada vez más en los terrenos en que sus éxitos son más espectaculares.

M.H.: ¿Algún comentario para los médicos, farmacéuticos, veterinarios o psicólogos que en este momento se están matriculando como alumnos del Máster Propio de Homeopatía Ortodoxa de la Universidad de Sevilla?

J. CH.: Pues sí, que estoy seguro de que, a través de este Máster, lo pasaremos bien compartiendo saberes sobre el hombre, sobre la salud y la enfermedad, todos aprenderemos algo y será una gran experiencia.